
El sexto principio o deber de la prensa es que el periodismo debe proporcionar un foro público para la crítica y el comentario con el que llamar la atención del ciudadano sobre cuestiones que den lugar a la reflexión.
Pero en esta nueva era de los medios es más importante que ese debate público se construya sobre los mismos principios que el resto del periodismo, empezando por la necesidad de atenerse a la veracidad, los hechos y la verificación.
Un debate basado en los prejuicios y las suposiciones no es más que una provocación. Si tan sólo se centra en argumentos extremos no constituye un servicio público, sino que excluye a la mayor parte de los ciudadanosEl foro público debe incluir las amplias zonas de consenso a las que pertenece la mayor parte de la ciudadanía y en las que se encuentran las soluciones a los problemas de la sociedad.
El auge de la cultura de la polémica no se debe a que las audiencias los prefieran, sino a que resulta más barata.Otro rasgo del nuevo y mayor foro de los medios es que no tiene por qué ampliar el alcance de la discusión publica. Los foros mediáticos más significativos tienden a concentrarse en un número de noticias de gran cobertura sorprendentemente pequeño.Para todo ello los medios informativos utilizan una tecnología cada vez más avanzada no para abarcar más historias, sino menos.
El debate público no debería ser una carrera para ver quien alza más la voz, un entendimiento consistente en disputas o grescas políticas. La prensa tiene que apostar por que la discusión sea integradora y matizada, una reflexión precisa que defina las cuestiones que debe debatir la sociedad y sus puntos de encuentro.