viernes, junio 08, 2007

Que será, será -Cap IV

Giovanni Sartori lo tiene claro: los medios de comunicación se han cargado a la espalda la responsabilidad de la educación, a falta de una figura representativa como los padres, la escuela o los coetáneos. El video-niño se convierte en video-dependiente y con el tiempo en un mal ciudadano que perjudica a la democracia y al bien democrático.
Según el autor de la sociedad teledirigida, el ciudadano debe ser sustituido por un hiper-ciudadano que además de decidir conozca las cuestiones sobre las que decide, pero la realidad está produciendo la creación de un hipo-ciudadano que cada vez sabe menos de los asuntos públicos.
El ciudadano se expresa en una opinión pública, mientras que al sub-ciudadano al que no le interesa su ciudad se expresa en una opinión de masas, una opinión que pone en peligro la democracia representativa y hace que la democracia directa sea un desastre.
En relación a los medios y su competencia, a los "grandes jefazos" lo que menos les importa es si el producto es bueno o educativo, sino que llegue al mayor número de personas, lo cuantitaivo antes que lo cualitativo. Para ello meten a todos en el mismo saco y no diferencian entre ricos, pobres, jóevenes, ancianos, amarillo o de colores.
La publicidad es lo que da el dinero y como dirían los catalanes "La pela es la pela". Los medios de comunicación son un negocio y no un bien para la sociedad, pero ¿tienen ellos toda la culpa de que esta "sociedad tan desarrollada" (para algunas cosas) se vaya a pique y los verdaderos protagonistas, los ciudadanos, no tengan la capacidad de expresar o reflexionar?
Esta sería la característica de un verdadero ser humano, la evolución de un homo sapiens que por contra se ha convertido en un perfecto "homo videns".